El castillo de colores

Había una vez un hermoso castillo en medio de un bosque. Este castillo era muy especial, porque cambiaba de color según el estado de ánimo de las personas que lo visitaban.

Un día, un grupo de niños se aventuraron en el bosque y llegaron al castillo. Al principio, el castillo era de un color rojo intenso, pero cuando los niños se acercaron, cambió a un hermoso tono de color rosa. Los niños se sorprendieron y empezaron a jugar en los jardines del castillo, y cada vez que se divertían, el castillo cambiaba de color.

Cuando los niños se pusieron tristes y cansados, el castillo cambió a un color gris. Los niños se dieron cuenta de que el castillo podía sentir lo que ellos sentían, así que empezaron a jugar de nuevo para que el castillo se llenara de color otra vez.

Los niños pasaron todo el día en el castillo de colores, jugando y descubriendo todos los colores que podía mostrar. Cuando llegó la hora de volver a casa, los niños le prometieron al castillo que volverían a visitarlo y lo llenarían de color otra vez.

Desde entonces, los niños visitaban el castillo de colores cada vez que podían, y siempre se aseguraban de jugar y divertirse para que el castillo siguiera cambiando de colores. El castillo de colores se convirtió en un lugar muy especial para los niños, y siempre recordarían la magia que se sentía al estar allí